En nuestra vida cotidiana, en algún momento nos hemos atragantado o hemos visto a alguien que lo ha sufrido. En circunstancias normales, todo se ha solucionado sin problemas, pero ¿Y si no es así? ¿Sabríamos cómo actuar para ayudar?

Lo primero de todo que debemos hacer es buscar a personal sanitario que sepa y pueda actuar, lo antes posible, aunque es recomendable conocer la maniobra por la necesidad de actuar de forma urgente.

Si la persona está tosiendo, y puede toser, no debemos darle agua, ni darle palmadas en la espalda, ya que esto puede ser contraproducente al mover el alimento u elemento que obstruye e incrustarlo más. La tos es un mecanismo para expulsar cuerpos extraños, y por este motivo, debemos animar a toser, esperando para detectar si la persona no es capaz y necesita ayuda.

Si no es capaz de toser y pide ayuda o se lleva las manos a la garganta, la obstrucción puede ser completa. En ese caso, es fundamental conocer la maniobra de Heimlich.

Si una persona se atraganta y se le realiza la maniobra de Heimlich, debe acudir a un centro sanitario después para que se valore su estado y las consecuencias.

Atragantamiento en un adulto

Para realizar la maniobra de Heimlich, colócate detrás de la persona que se atraganta, ambos de pie, y separa las piernas para ganar base de apoyo. Localiza el ombliHeimlichgo, cierra el puño y coloca el pulgar en el centro del abdomen de la persona que se atraganta, por encima de su ombligo.

Con tu otra mano, cubre tu puño y debes apretar rápido en un único movimiento que va hacia adentro y hacia arriba. Repite varias veces, con fuerza para facilitar la expulsión del objeto que provoca el atragantamiento.

Si la persona se desmaya, o estaba ya en el suelo, colócate encima y agáchate para que puedas presionar con el talón de tu mano, con ayuda de tu otra mano, justo en la parte de abajo del esternón. La presión debe ser firme, en un movimiento hacia adentro y arriba, repitiendo varias veces si es necesario.

Atragantamiento de niños y bebés

Para atender a un bebé (menor de 12 meses), debes sostener al bebé boca abajo con la cabeza elevada. Golpea entre los omóplatos con el talón de tu mano, repite cinco vecesResultado de imagen de maniobra de heimlich bebés. Comprueba si ha expulsado el alimento u objeto que provoca el atragantamiento.

En caso negativo, comprime en el centro del pecho con dos dedos, con el bebé colocado ya mirando hacia arriba. Repetir cinco veces.

En caso de atragantamiento de un niño, del mismo modo que en adultos, se debe animar a toser. si no funciona, también puede ser eficaz aplicar los cinco golpes con el talón de la mano entre los omóplatos. Dependiendo de la edad y altura del niño, se puede realizar la maniobra como en adulto, sin aplicar demasiada fuerza.

 

Qué hacer en caso de que seas tú quien se atraganta

HeimlichSi te atragantas y nadie sabe hacer la maniobra, o te encuentras solo y no puedes pedir ayuda a nadie cercano, puedes aplicar la maniobra de Heimlich sobre ti mismo. La posición de las manos es la misma: puño cerrado, pulgar en el abdomen por encima de tu ombligo, y presiona ayudado por tu otra mano, con un movimiento rápido hacia dentro y hacia arriba, repitiendo varias veces. si no puedes hacer la suficiente fuerza, apóyate sobre el borde del respaldo de una silla y empujar la parte superior de tu abdomen sobre el respaldo.

Para prevenir y reducir el riesgo de atragantamiento, aquí vienen algunos consejos como :

Masticar bien, sin prisas, con especial cuidado en el jamón serrano, mariscos, moluscos… .

Evitar reír, hablar, distraerse… Mientras se mastica y traga.

Beber un poco de agua para que ayude a la masticación y a tragar alimentos densos o pesados.

Evitar que los niños y bebés estén expuestos a objetos que puedan ingerir accidentalmente.

Evitar que los niños corran o jueguen con alimentos u objetos en la boca.

Creencias erróneas

Es normal que en una situación inesperada y estresante como pueden ser una parada cardiorespiratoria, un traumatismo en la cabeza o un atragantamiento, no se sepa cómo actuar y surjan dudas de qué hacer para que la persona no empeore. Uno de esos errores o dudas es pensar que la persona se pueda tragar su propia lengua. Esto realmente no ocurre. Lo primero de todo es saber que el músculo de la lengua queda laxo y cae hacia la garganta, por lo que puede bloquear temporalmente la vía respiratoria cuando nos quedamos inconscientes, pero que la lengua vuelve a la posición normal por sí sola en pocos segundos.

Lo que sí sucede cuando estamos a punto de morir es que pueda fallar el reflejo de la deglución, lo que conduce a una acumulación de saliva y mucosidad en la parte posterior de la garganta, por lo que se puede obstruirse la vía aérea por este motivo también. Si se dispone de los conocimientos necesarios, lo mejor para evitar estas situaciones es colocar a la persona de lado sobre su hombro.

Este articulo esta escrito por Sergio Parra, de la pagina web Xataka ciencia y por Miguel López Pareja de la página web Vitónica.